Aprender a hablar con fluidez es aprender a ordenar tus ideas y seguir hablando aunque no hayas tenido tiempo de prepararte. Vas a recibir tres palabras al azar y un reto: hablar sobre ellas durante 60 segundos.
No necesitas prepararte. No tienes que hacerlo perfecto.
Solo tienes que empezar a hablar.
Tus tres palabras ya están listas.
Respira. En cuanto veas las palabras, empiezas a hablar.
Has completado tu primer reto.